Después de una pausa y el reinicio de las tareas de soldadura de vías, la obra de renovación ferroviaria en Lobos muestra hoy un ritmo más sostenido. Aunque el trabajo de campo sigue siendo, en esencia, el mismo que se venía haciendo, ahora se percibe mayor continuidad en las cuadrillas y en el avance de los frentes de obra.
Soldaduras casi terminadas entre la estación y la calle 237
Sobre el tramo que va desde la estación Lobos hasta la calle 237, las tareas de soldadura de vías están prácticamente concluidas. Solo restan pendientes algunas juntas de dilatación, un detalle técnico que suele dejarse para el final antes de habilitar el tramo de manera definitiva.
Paso a nivel de 237: prueba de probeta antes del hormigonado
En el paso a nivel de la calle 237, el trabajo continúa con la llamada "prueba de probeta". Se trata de un control de calidad que consiste en colocar bloques de concreto y someterlos a estrés en una prensa hidráulica, un paso previo obligado antes de avanzar con el vertido definitivo de hormigón en los pasos a nivel.
Frente activo hacia Empalme Lobos
El otro sector con actividad es el que se dirige hacia Empalme Lobos, donde se están interviniendo los pasos a nivel. Para eso, la empresa a cargo coordina desvíos de tránsito con el objetivo de no afectar la circulación mientras se ejecutan los trabajos.
El otro sector con actividad es el que se dirige hacia Empalme Lobos, donde se están interviniendo los pasos a nivel. Para eso, la empresa a cargo coordina desvíos de tránsito con el objetivo de no afectar la circulación mientras se ejecutan los trabajos.
Trabajos en el paso a nivel de la calle 237 y Angueira.
El avance de la obra está condicionado, en gran medida, por la llegada de materiales. La gerencia de la obra confirmó que está gestionando tanto el balasto faltante —necesario para nivelar las vías— como los fondos requeridos para sostener las tareas en el tiempo.
Construcción de laberintos para el paso a nivel de Olavarrieta y Angueira.El resultado es un avance lento pero constante, con algo más de movimiento que en meses anteriores. De todos modos, no hay precisiones sobre la fecha de finalización. El plazo original estimado era de 270 días, pero la obra ya lleva más de 14 meses en ejecución.
La sección de cambios en Empalme espera su turno
En Empalme Lobos, el sector donde se produce el empalme entre los ramales Sarmiento y Roca todavía no fue intervenido. Esa etapa no corresponde a la empresa que actualmente trabaja en la renovación de vías, sino a otra contratista, encargada específicamente de los cambios y el señalamiento.
Esa segunda empresa ya dio sus primeros pasos en Lobos: instaló un obrador en el playón ubicado detrás de la estación, sobre la calle Mastropietro, en el mismo predio donde el municipio realiza los exámenes prácticos para la obtención del carnet de conducir.
En Empalme Lobos, el sector donde se produce el empalme entre los ramales Sarmiento y Roca todavía no fue intervenido. Esa etapa no corresponde a la empresa que actualmente trabaja en la renovación de vías, sino a otra contratista, encargada específicamente de los cambios y el señalamiento.
Esa segunda empresa ya dio sus primeros pasos en Lobos: instaló un obrador en el playón ubicado detrás de la estación, sobre la calle Mastropietro, en el mismo predio donde el municipio realiza los exámenes prácticos para la obtención del carnet de conducir.
Mientras esa sección de cambios permanezca sin intervenir, sigue sin poder concretarse una demanda que se viene planteando desde hace tiempo: la conexión con Cañuelas mediante el empalme con la vía que lleva al andén de Bolívar. Se trata de un reclamo que también fue gestionado en su momento por La Fraternidad en Cañuelas, y que continúa a la espera de que avancen los trabajos en Empalme Lobos.





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